Control de las superficies

Para el control de superficies se utilizan los mármoles de verificación, que son construidos en un baño perlítico cuya superficie debe tener una gran precisión. También son usados los mármoles de granito negro, cuya principal ventaja es que no les afecta la temperatura. Se utilizan también las reglas, que se colocan en la superficie y sirven para apreciar si existen rendijas de luz. También se utilizan niveles con burbujas. Para superficies inclinadas se utilizan verificadores y con ellos también se controla el paralelismo de las superficies.

 

1.- CONTROL DE ESTADOS SUPERFICIALES

 

            Es evidente que hoy en día no solo basta con la concreción de las medidas de una pieza, sino que se necesita estudiar y normalizar los estados superficiales de la pieza mecanizada, sobre todo para poder establecer los ajustes y las tolerancias de la propia pieza, de ahí que surja la microgeometría que estudia los defectos de la superficie, rugosidades y ondulaciones producidas en los procesos de mecanizado de las piezas, las cuales perjudican la precisión y exactitud de las medidas, disminuye los ajustes y producen vibraciones en las máquinas.

 

            Al principio había una mala clasificación porque se utilizaban palabras como basta, fina, alisada,…, para determinar un estado superficial. En 1940 se inició en USA un método que puede permitía  relacionar los distintos grados de acabado con las necesidades del montaje y servicio que deben prestar las piezas en base a establecer una serie de requisitos, es decir, hay unas normas superficiales. Y obliga a que una vez determinado el acabado superficial se debe especificar el proceso de mecanizado concreto.

 

            Por lo que atañe, la rugosidad y la ondulación (perjudicial) se produce por un perfil erróneo de la herramienta o por la falta de rigidez de la pieza o en su sujeción. También se debe indicar el grado de acabado superficial comparándolo con una muestra.

 

2.- FACTORES QUE DEFINEN UN ESTADO SUPERFICIAL

 

            Nos definen de forma precisa como está acabada una superficie mecanizada. Los más importantes son:

 

·        Rugosidad: irregularidades de la superficie que pueden estar más o menos espaciadas y ser más o menos finas. Se definen como los surcos que producen las herramientas.

·        Ondulación: irregularidades que se pueden producir sobre todo por desviaciones de la máquina o de la pieza en el mecanizado.

·        Dirección o sentido de las estrías: es la dirección u orientación de las estrías.

·        Ancho de estrías: es la separación máxima admisible entre dos surcos.

 

            Lo más importante de estas características es la altura de la rugosidad, que se debe cuantificar y medir por varios métodos.

3.- VALORACIÓN DE LA RUGOSIDAD

 

 

            A partir de la observación de una superficie rugosa como la anterior habrá que distinguir las crestas o puntas (H) y fondos o valles (F), la superficie nominal, la superficie real y la superficie media.

 

            La rugosidad podemos especificarla según:

           

·        La altura máxima entre punta y valle

·        La altura media entre punta y valle

 

4.- NORMAS SOBRE LOS ACABADOS SUPERFICIALES

 

            NORMAS ASA: Tienen 30 valores. Para altura son 17. Para poder comparar las superficies se establecieron muestras que indicaban los litogrados. Se recomendaba comparar muestras de los mismos materiales o que hayan sido obtenidas por el mismo sistema de mecanizado. Proporcionan un incremento en la seguridad en la relación comercial.

 

            Después han aparecido países que han reducido el número de acabados en torno a 10 o de la A a la K omitiendo la I.